Lorenzo Homar

HOMAR
Pintoresco hallazgo
Aparecen dos obras del maestro Lorenzo Homar, luego de estar guardadas por 60 años en Nueva York
 
por Luis Rafael Trelles / Especial El Nuevo Día
http://www.elnuevodia.com/pintorescoallazgo-1241941.html

Hay obras de arte que se toman un largo tiempo en anunciarse ante el mundo. Algunas, incluso, pueden estar más de 60 años perdidas. Esa es la historia de dos pinturas de Lorenzo Homar que recién salen a la luz pública.
La saga de los dos cuadros, uno del 1948 y el otro del 1950, no carece de elementos de una película de tesoro escondido, con un ático donde se perdieron las obras y un hallazgo fortuito incluidos.
Realizadas por Homar cuando vivía en Nueva York y tomaba talleres con el pintor mexicano Rufino Tamayo en el Museo de Brooklyn, las pinturas luego pasaron a manos de Carl Fox, el director de la tienda del museo.
“Se habían hecho buenos amigos”, dice Radamés Rivera Vázquez, dueño de la Galería Éxodo en el Viejo San Juan y el actual dueño de las pinturas. “Fox se ocupaba de comprar arte latinoamericano para la tienda del museo”.
Las pinturas terminaron en el ático de Fox, donde cayeron en un olvido de seis décadas que terminó el año pasado, cuando su nieto Matt Tyrmand las descubrió. Intrigado por el hallazgo, Tyrmand contactó a la Galería Éxodo para averiguar si el descubrimiento tenía algún valor.
“No todos los días uno recibe la llamada de alguien que tiene dos obras de un maestro puertorriqueño”, menciona el galerista. “Cuando me llamó, Matt Tyrmand me dijo que estaba limpiando la casa de su abuelo cuando las encontró. Él no tenía la más mínima idea de quién era Lorenzo Homar”.
Luego de reponerse de la sorpresa que le produjo el hallazgo, Rivera Vázquez terminó por adquirir y traer las pinturas a Puerto Rico.
Evolución en los brochazos
Para José Antonio Pérez Ruiz, un crítico de arte que ha inspeccionado ambas obras de cerca, este descubrimiento “significa lo que para un astrónomo simboliza una nueva galaxia. Así de importante puede ser una imagen de esta naturaleza”.
La primera tarea fue la limpieza, que estuvo a cargo del restaurador Santiago Espinal. Ese proceso reveló con una nueva claridad los brochazos de un artista en plena etapa de crecimiento. La pintura del 48, que muestra una colorida casa de pájaros, refleja la influencia del maestro Rufino Tamayo. En la del 50 se ve una escena de acróbatas con el estilo abstracto-figurativo de un Homar más seguro de su técnica.
“Ese primer cuadro es aparentemente menos complicado, pero anuncia que hay un gran artista”, explica Pérez Ruiz. “El de los gimnastas es capital; él se dedicó mucho a la gimnasia y esta parece ser una de las primeras obras que va en esa línea”.
La carrera de Homar pasaría a distinguirse por su trabajo en la gráfica, donde se le reconoce como un gran maestro. Los dos cuadros, desconocidos hasta ahora, arrojan una nueva luz sobre su evolución artística.
“Se ve a un artista meticuloso en estos esfuerzos”, puntualizó Pérez Ruiz. “Velaba porque su nombre estuviera bien representado”.
Las pinturas aún podrían tener unas escalas adicionales en su travesía, aunque Rivera Vázquez no tiene ninguna prisa por venderlas.
“Me gustaría que el público tuviera acceso a verlas”, dice de las obras. “Sería ideal que las adquiriera un museo”.
________________________________________________



Picturesque finding Two works by Lorenzo Homar, stored for 60 years in New York appear now.   by Luis Rafael Trelles / Special El Nuevo Dia
http://www.elnuevodia.com/pintorescoallazgo-1241941.html
There are works of art that take a long time to advertise to the world. Some even may be lost over 60 years. That's the story of two paintings by Lorenzo Homar that have just come to light. The saga of the two artworks, one of 1948 and one from 1950, do not lack the elements of a film hidden treasure, with an attic where the works are serendipity lost. The work was created by Homar while living in New York and taking workshops with the Mexican painter Rufino Tamayo at the Brooklyn Museum, the paintings then passed to Carl Fox, the director of the museum shop. "They had become good friends," says Radamés Rivera Vázquez, owner of Exodo Art Gallery in Old San Juan and the current owner of the paintings. "Fox was busy buying Latin American art to the museum shop." The paintings ended up in the attic of Fox, which fell into an oblivion that ended six decades last year, when his grandson Matt Tyrmand discovered them. Intrigued by the discovery, Tyrmand contacted the Exodo Art gallery to see if the discovery had some value. "Not every day you receive a call from someone who has two works of a Puerto Rican teacher," says Rivera. "When I called Matt Tyrmand he said that was cleaning the house from his grandfather when he found it. He did not had the slightest idea of who was Lorenzo Homar. " After recovering from the surprise that the discovery occurred, Rivera Vázquez eventually acquire and bring the paintings to Puerto Rico. Developments in strokes José Antonio Pérez Ruíz, an art critic who has closely inspected both works and said that this discovery "means what it symbolizes an astronomer a new galaxy. That's how important it can be a picture of this nature. " The first task was cleaning, which was led by restorer, Santiago Espinal. This process revealed a new clarity in the brush strokes of an artist in full growing season. The painting from the 48, which shows a colorful birdhouse, reflects the influence of the master Rufino Tamayo. The painting from the 50 displays an acrobats scene that looks like the abstract-figurative technique from Homar’s style. "That first picture is apparently less complicated, but it says that there is a great artist," Pérez Ruíz explains. "The gymnasts is paramount; he was very dedicated to gymnastics and this seems to be one of the first works that goes in that line. " Homar's career would go on to distinguish for his work in the graphic art. The two artworks, unknown until now, throw new light on his artistic development. "You see a meticulous artist in these efforts," said Pérez Ruiz. "He watched that his name was well represented." The paintings could still have a few additional stops, but Rivera Vázquez has no hurry to sell. "I would like the public to have access to them," he says of the works. "Ideally,the museum should acquire them."


Periodico Homar

  • "La Maroma" LH1

    22"x18" (unframed)
    36 1/2"x 3 (framed)
    oil on paper

    Price on Request
  • "Libertad" LH2

    24"x30" (framed)
    14"x21" (unframed)
    oil on masonite

    Price on Request